Y un día al despertar,
encontrar al otro lado del campo de batalla al 'aliado',
con sus dulces y simétricos labios que recorrieron la pasada noche
cada centímetro de mi, de mi, de mi...
De mi mirada que lo atisbaba a través del solfeo con el enemigo cuando me notaba danzando con su aliado.
Caballero... Esta guerra no estaba hecha para los dos...♥ Y usted pierde otra vez.
Bueno es lo que poco dura, sepultadas quedan las locuras.
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